Cuando a una putita le apetece una polla gorda es mejor que ni intentemos convencerla de lo contrario. Si tiene en la cabeza follarse a un tío y que le clave todo el rabo, lo va a terminar haciendo antes o después. Que se lo digan a Anastasia Knight, una de esas guarras que está dispuesta a todo por mucho que la consideren una puta. Aquí la vemos despertando a un compañero de piso bastante friki que sabe que tiene un pollón bien gordo. Lo seduce con rapidez y le echa el polvo de su vida que termina con la zorra tragando semen.