El marido de August Taylor se ha ido a trabajar y ella se ha quedado en la cama durmiendo plácidamente. Pero su hijastro tiene otros planes diferentes a dejarla dormir. El chaval se mete en su cama y comienza a tocarle las tetazas. Ella se despierta, pero el chico le dice que se calle, que tiene algo para ella que le gustará. Comienza a chuparle las tetas y luego pasa directamente a su coño, lo que a la zorra le parece una maravilla, porque su marido nunca se lo come. Después la zorra le come la polla para deovlverle el favor, pero le dice que lo bueno viene ahora, y se pone a cuatro patas para que la comience a follar.