Ashley Lane se ha saltado la cuarentena para ir a una tienda de compras y lo que ha hecho la muy loca ha sido intentar robar. Cuando la cazan está con su madre y el guardia detecta que la tía puede estar infectada por el coronavirus. Por ello se pone un traje protector y le dice que tiene que asegurarse de que tiene el virus o no, dado que es su deber moral antes de llamar a la policía. Su forma de descubrirlo es haciéndole a la zorrita una inspección muy profunda y personal que le lleva a meter la polla dentro de ella para comprobar si está infectada.