A Maitland Ward le va a cambiar totalmente la vida y no solo porque se haya divorciado, sino porque su amiga le hace el favor de invitarla a una buena ración de polla. Lo hace compartiendo a su marido, que es un enorme negro que tiene un rabo colosal con el que se va a follar a las dos pelirrojas hasta dejarles sus coños maduros totalmente destrozados de lo fuerte que les clava la polla sin parar en ningún momento. Las dos guarras le piden que se las folle más duro, así que el negro continúa clavando de una manera descontrolada hasta dejarles el chochito ardiendo.