Las hormonas están revolucionadas en la casa de Juan El Caballo Loco, que mientras está montando el árbol de Navidad con su hermana y con su madre se da cuenta de que su hermanita tiene pinta de estar súper caliente. Al rato la madre se encuentra a la hermana desnuda con las luces del árbol envueltas en su cuerpo y como es un poco lesbiana no puede resistirse a meterle mano. Juan las espía tocándose la polla hasta que se anima a saltar encima de ellas para follárselas, comenzando un trío de lo más morboso en el que las dos guarras reciben pollazos mientras el padre no se entera de nada.