La madura del vídeo es tan puta que cuando ve a su hija haciéndole un mamada al novio en lo único en lo que puede pensar es en que ella también quiere probar esa buena polla. Así que con una excusa se sienta entre los dos en el sofá y sin venir a cuento empieza a morrear a su hija mientras le agarra y pajea el rabo del novio. Minutos después el chaval ya le está metiendo la polla a la madre mientras la zorra de la madura saborea el chochito de su hija y se lo come bien al ritmo de los pollazos que recibe.