Han llegado las vacaciones de verano y esta putita sabe cómo va a disfrutarlas: en pelotas y todo el tiempo que pueda con el pollón de su chico dentro del coño. Los padres la han dejado a solas en casa con ese pedazo casoplón que tiene con piscina y ha invitado al novio diciéndole que cuando llegue podrá follársela todo lo que quiera. A la guarra le encanta sentir su polla bien clavada en su chochito porque la tiene muy grande, tanto que prácticamente no se le puede meter entera en su pequeño agujero y mucho menos cuando se la intenta chupar toda.