El amiguito de su hijo ha ido a casa en busca del chaval, pero Reagan Foxx le dice que ha salido y que tardará un rato en volver porque le ha mandado a hacer unos recados. Pero le invita a pasar y que se sienta como en casa. La madre se va a su habitación porque lo que ella quería hacer era masturbarse, algo que el amigo descubre mientras la espía. Pero la zorra se da cuenta y le dice al chico que se acerque, que no tenga miedo. Le pide que se baje los pantalones y ve lo empalmado que está, así que rápidamente se mete su polla en la boca y la comienza a chupar. Después le hace una cubana con sus grandes tetazas y le dice que aproveche la ocasión y se la folle duro, porque nunca tendrá la oportunidad de follarse a una milf como ella.