Ha cortado con su novio y ahora Emori Pleezer se siente como una perdedora porque el chaval la ha dejado para follarse a otra guarra. Pero ya se sabe que siempre hay que confiar en lo sacrificados que son los padres, que siempre te intentan animar sea como sea. En su caso el padre le comienzan a tocar el coño y le dice que no sabe cómo su ex no se la quiere follar con lo maciza que está. La hija se tira a por su polla, se la chupa e invita a su papi a que él mismo pruebe su cuerpo.