La mejor forma de comenzar el fin de semana es follando, de eso no hay ningún tipo de duda. La guarra de Sherill Collins lo sabe bien, porque tiene la costumbre de despertar a su novio tocándole la polla o chupándosela para que se pongan a follar. Para ella es parte del ritual antes del desayuno, llevarse una buena follada en su chochito prieto y disfrutar de cómo su chico la penetra con amor, pero clavándosela muy al fondo del chocho. La pone en todas las posiciones mientras la penetra a pelo, pero como más le gusta a la zorra es a cuatro patas.