Ahí donde la veis esta chica nunca se ha corrido. Ha follado con muchos compañeros de universidad, pero de momento ninguno ha conseguido que se pegue un buen orgasmo y que se quede relajada. Ese es normalmente el problema de follarse a pichaflojas de universidad que no saben cómo meterla. Para remediarlo desea que su padre se la folle, porque escucha todas las noches a su madre pegando gritos y ahora ella misma quiere ser la que tenga la oportunidad de disfrutar de esa experiencia como una buena cerda. El padre no la decepciona y se corre, mientras que ella le hace una mamada espectacular.