La vecina de a lado es venezolana y sabe como pedir verga. Le pendeja dice que viene a por azúcar; pero le doy leche. Somos amantes hace tiempo y tenemos un código, para entendernos fácilmente. Al visitarme solo debe decir “hola, vengo por azúcar”, es la clave para saber que tiene ganas de follar, quiere verga. Esta vez fue directa pues vino para chupármelo; pero me termino pidiendo que la follara hasta llenarla de semen caliente.